domingo 19 de octubre de 2008

Dólares para Kane


Hearst acaparó el mayor monopolio periodístico de la historia y fue, junto a Pulitzer, el precursor de la prensa amarilla

Hearst adquiría a los 23 años un periódico que su padre ganó en una apuesta, el San Francisco Examiner. Comenzó entonces una escalada periodística que culminó en la posesión de 28 periódicos (Chicago Examiner, Boston American), 18 revistas (Cosmopolitan), cadenas de radio y alguna productora de cine. Su vida fue llevada a la gran pantalla, de manera indirecta, por el director Orson Welles bajo el título Ciudadano Kane.

Inspirado en el trabajo de Pulitzer, fue creador de la prensa amarilla o sensacionalismo. El término se originó durante la batalla periodística entre el diario New York World de Joseph Pulitzer y el New York Journal de William Randolph Hearst, de 1895 a 1898. Ambos periódicos fueron acusados, por otras publicaciones, de magnificar cierta clase de noticias para aumentar las ventas y de pagar a los implicados para conseguir exclusivas. El periódico New York Press acuñó el término "periodismo amarillo", a principios de 1897, para describir el trabajo, tanto de Pulitzer, como de Hearst.

Kane adoptó los métodos de Pulitzer y los adaptó a un periodismo impregnado de titulares incendiarios, alejados de la neutralidad y del rigor periodístico para alcanzar un objetivo primordial: vender. Hearst concibe la industria periodística como un negocio que debe aportar enormes beneficios. Lo importante es vender periódicos a toda costa sin importar los medios.
Sus opiniones siempre fueron controvertidas y tendenciosas.
Fue acusado de xenofobia, de alimentar la escalada que provocó la guerra de Cuba de 1898, de apoyar al gobierno nazi, de preparar el camino para la caza de brujas y lanzar recomendaciones a favor de matar presidentes unos cuantos meses antes del asesinato de McKinley. «I make news» («Yo hago las noticias») era una de sus máximas, ya que alteraba y provocaba hechos para que fueran más escandalosos y para que su periódico fuera el primero en publicarlos.
El éxito del Examiner aumentó enormemente la influencia de Hearst en el panorama político y social. Se convirtió en un auténtico magnate de la prensa. En cuanto al Examiner, su popularidad creció rápidamente, gracias en gran medida a contar entre sus colaboradores con autores de la talla de Ambrose Bierce, Mark Twain y Jack London.[] El sensacionalismo del diario hizo que sus ventas continuaran incrementándose, y se convirtió en un eficaz instrumento de apoyo a causas políticas e ideológicas. Hearst fue el primero en demostrar que la prensa podía ser un terrible cuarto poder al que había que tener en cuenta en la política y en los negocios. Sus publicaciones alcanzaron tiradas millonarias.



Su influencia decayó cuando su industria periodística se vio seriamente afectada por la Gran Depresión de 1929. Pero sus métodos, junto a los de Pulitzer, provocaron un serio debate entre los profesionales. El Nuevo Periodismo y el papel de los medios en la 2ª Guerra Mundial implicaron una crisis y una pérdida de crédito de la profesión a nivel mundial. El beneficio, la política o las ideas no debían pasar por encima de la ética y enterrar el auténtico leitmotiv del periodismo: la verdad.

Víctimas políticas


Roberto Manrique denuncia a los partidos políticos “por usar a las víctimas para sus intereses”


Roberto Manrique, Secretario de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), manifestó su repulsa por “la utilización partidista de los afectados por las organizaciones políticas” en una rueda de prensa concedida ayer en la Facultad de Periodismo de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) en Barcelona.


“Los intereses partidistas han conseguido colocar a las víctimas en el terreno político” recordó Manrique pero “sin embargo, muchos de ellos aún esperan que se reconozca públicamente su condición de víctima”. Durante el evento se recalcó la necesidad “de no supeditar la ACVOT a la política” y perseguir como prioridad “el reconocimiento socio jurídico y la asistencia médica para aquellos que han sufrido las consecuencias de un atentado terrorista”.


Para Pedro Solís, uno de tantos que estuvieron en los alrededores de Hipercor cuando se produjo la explosión, “los políticos sólo buscan ponerse medallas mientras se ahorran los cuartos, ¿Qué sentido tiene que acudieran a la celebración del aniversario del atentado, el año pasado, cuando se han olvidado de nosotros durante 20 años?”.


“No recuerdan que los que vivimos aquello celebramos el aniversario a diario. Sólo piensan en sacar beneficio partidista de las víctimas. A cambio no son capaces de reconocer que muchos de los que estuvimos allí, pese a no tener cicatrices ni heridas, aún nos despertamos asustados muchos días. La angustia sigue formando parte de nuestras vidas”. Él salió ileso y nunca ha reclamado nada, tan sólo vivir tranquilo y el reconocimiento social “de las secuelas que se arrastran para siempre tras una tragedia de este calibre”.


A las 15.30 del 19 de junio de 1987 estalló, en el Hipercor de Barcelona, un coche bomba colocado por ETA con 30 kilos de amonal y cien litros de gasolina. Murieron 21 personas y 45 resultaron heridas en el atentado más grave reivindicado por la banda. Cuatro etarras fueron condenados por la Audiencia Nacional a penas de casi 800 años cada uno en dos juicios celebrados en 1989 y 2003. Aquellas sentencias son las únicas en la historia judicial española que reconocen la responsabilidad patrimonial del Estado por una acción terrorista.


“Si es cierta la sensibilidad y la solidaridad con las víctimas que tanto se pregona, esperamos una llamada del ministerio y poder cerrar esta herida para siempre", remata Roberto Manrique, empleado de Hipercor y víctima del atentado. Él tuvo más suerte y ya fue indemnizado. Además, lo puede contar pero recuerda que hay muchos otros que “todavía no han recibido nada”.
Algunos porque interpusieron su reclamación fuera de plazo. Otros porque según la Audiencia Nacional “las secuelas que dicen sufrir no son consecuencia del atentado sino de razones diferentes en relación a pronunciamientos contenidos en la sentencia penal contra los terroristas”. Manrique insistió en la necesidad de acabar “con la separación entre víctimas de primera y de segunda”, y sentenció que “¡Todos lo son en igual medida! También aquellos, cuyas secuelas psicológicas aparecieron más tarde, merecen ese reconocimiento”.

lunes 14 de julio de 2008

Buscar la aventura




















La montaña, lugar encantador y misterioso. En ella cabe la relajación y el deporte. Un marco ideal para desconectar de la rutina y hacer algo diferente. Cataluña es afortunada por tener gran cantidad de sierras y cumbres donde practicar actividades sumamente interesantes. En Sort, localidad pequeña pero llena de actividad, no sólo podemos comprar un décimo de lotería en la archiconocida Bruixa d'Or también tenemos la posibilidad de practicar deportes de aventura en el lecho del río Noguera Pallaresa. Las bajadas en rafting y los descensos de barrancos no tienen precio y ofrecen emociones y vistas maravillosas. Una alternativa ideal para aquellos que buscan lo diferente y se sientan atraídos por los deportes de riesgo.

viernes 27 de junio de 2008

Todos amigos



Se respiraba la tensión. El Gremi d’instal.ladors del Baix Llobregat se vistió de gala para recibir la visita del ministro de Inmigración y Trabajo, José Corbacho. Multitud de personas afines a líneas políticas distintas se agolpaban en la entrada de la sede de la Institución en Cornellà de Llobregat. Todos uniformados, todos amigos esperan la llegada del visitante para salir en la foto.

En el ambiente se denotaba una gran preocupación y los nervios estaban a flor de piel. La lógica preocupación que se desprende de la obsesión por que todo salga bien. Tras haber recibido a otras personas de relevancia la Junta Directiva no era novata en estos menesteres. Aún así, ante todo evento se manifiesta siempre esa avidez por la perfección.

El ministro era el encargado de inaugurar la nueva sede de la Tesorería de la Seguridad Social y de pasada aprovechó para conocer de primera mano las instalaciones de un proyecto que apoyó en su época de alcalde. Toda la parafernalia estaba en su sitio: las macetas dónde debían estar, los carteles de los spónsors a la vista, los agentes de los cuerpos de seguridad del estado custodiaban el lugar manteniendo alejados a los curiosos y disuadiendo a los manifestantes, que aguardaban a Corbacho, de cometer alguna locura.

Puntualidad máxima. A las 17.30h el protagonista de la velada bajo de su vehículo oficial y rápidamente fue invitado a realizar un recorrido hartamente conocido por todos los asistentes. A la salida varias mesas vestidas de blanco, ornadas con manjares y bebidas y rodeadas de comensales deseosos de dar cuenta de las viandas aguardaban al ministro. Se le ofreció una copa, fue el pistoletazo de salida para que los invitados calmasen las necesidades estomacales y para que el político se dirigiese al matadero.

Cinco minutos escasos y a otra cosa. El ministro montó en su coche para recorrer los escasos 20 metros que le separaban de la inauguración. Y al ver y oír los pitos y gritos de los manifestantes debió de arrepentirse de abandonar con tanta premura un lugar lleno de amigos para adentrarse en la boca del lobo. Hecha la foto unos a la fiesta y el otro al matadero. ¡Hasta la próxima! A fin de cuentas, amigos somos todos.

jueves 26 de junio de 2008

El mundo contra la epidemia


La respuesta global ante la gripe aviar potencia las medidas contra la enfermedad y reducen la posibilidad de una pandemia


La ONU ha apagado la alarma ante una posible epidemia de gripe pese a que no se ha descartado una futura mutación de la cepa H5N1, que aumente el riesgo de contagio entre humanos. David Nabarro, coordinador del organismo mundial para la influenza, destacó “la extraordinaria respuesta global” como factor primordial para la prevención de la pandemia pronosticada por él mismo en septiembre de 2005. Aunque subrayó “que la probabilidad de epidemia puede reaparecer si no prestamos atención”.

La gripe, también llamada influenza, es una enfermedad infecciosa respiratoria aguda y contagiosa causada por un virus de la familia Orthomyroviridae, género Influenza virus. Se presenta en forma de brotes epidémicos periódicos que se pueden manifestar durante todo el año, pero sobretodo en invierno. Tradicionalmente ha sido una de las patologías más peligrosas, superando a la peste, y ha provocado pandemias que han causado millones de víctimas, incluso en el siglo XX, y a pesar de las vacunas.

En 1918, la conocida como Gripe Española provocó entre 50 y 100 millones de muertos por causa directa, más que la 1ª Guerra Mundial. Se calcula que un 2,5% de la población mundial pereció debido al virus H1N1. Con índices de contagio del 50%, la enfermedad se extendió por el mundo en cuestión de semanas provocando un terror generalizado. Aunque el paciente cero fue registrado en Kansas, el 11 de Marzo de 1918, la enfermedad se llamó “Gripe Española” debido a que España fue el país que más reportó los casos de este virus. Los otros estados involucrados en la guerra temían desmoralizar a la población reportando las víctimas. De esta manera, ante los ojos del mundo, España parecía ser el epicentro de la epidemia.

Varios países europeos y americanos entraron en un estado de histeria masiva, y en muchos de estos se llegó a implementar desde toque de queda hasta la detención de ciudadanos que deambularan por la calle sin protección respiratoria. Las morgues y hospitales se abarrotaron de cadáveres, que fueron trasladados a quemaderos industriales con el fin de deshacerse rápidamente de los mismos. En el sur de los Estados Unidos, pueblos enteros desaparecieron. Sólo en octubre de 1918 más de 300 mil personas murieron en Estados Unidos a causa de la gripe. La falta de personal, tanto público como privado, llevó a que miles de empresas y servicios básicos como la luz, el agua y el teléfono fuesen interrumpidos.

Está epidemia gripal fue la más grave del siglo pasado y alertó al mundo del riesgo de esta enfermedad. En 2003, la gripe aviar reavivó el temor (281 víctimas humanas) y provocó una respuesta global que ha alejado la amenaza epidémica, sobretodo gracias a los planes de prevención elaborados por muchos estados. También existe una vacuna, el Prepandix. Pero la capacidad de mutación del virus exige no suavizar las medidas de prevención y control de una cepa H5N1 letal (extendida por Asia, África y Europa Oriental) que podría ser la causante, en el futuro, de otra trágica pandemia en el siglo XXI.

miércoles 18 de junio de 2008

JIMÉNEZ EL SANTO


Bueno y desinteresado como una hermana de la caridad. Así es el Santo. De apellido, claro! El adalid de las hordas eclesiásticas que imperan en las ondas ha vuelto a las andadas tras conocerse la sentencia emitida por el juez responsable de la disputa jurídica que enfrenta al periodista (por decir algo), Federico Jiménez Losantos y a su excelencia (alcalde de Madrid), Alberto Ruiz Gallardón.



Profesional del insulto, periodista de medio pelo y pérjuro de la verdad, la estrella de la COPE ha vuelto a difamar al super alcalde. Parece que en el PP van mal dadas por dentro y por fuera. Aunque desilusionado; el cruzado, baluarte mediático de la derecha española, no ha enfundado su espada. El cruel acero ha sido reforjado y bañado en el ácido corrosivo que se desprende de su lengua viperina.



Y es que el Santo está irritado, no por el escozor que provoca un grano en el trasero, sino porque la invulnerabilidad y la impunidad con las que operaba se han resquebrajado. A partir de ahora ya no puede decir lo que le venga en gana. Y eso le jode! Radio man ha sido condenado a pagar una multa de 36000 euros por las injurias profesadas a Gallardón en su espacio matutino. Toda una retahíla de lindezas y calificaciones a cual más desafortunada y carente de verdad.



Lo más importante es que el Santo debería haber dilapidado toda su credibilidad, esa que apoyan tantos oyentes ignorantes, como periodista. Y es que ha vulnerado el pacto de veracidad sustento y aval de la ética de la profesión. Esta sentencia debería ser suficiente. Suficiente para hacer vislumbrar a los acólitos del Santo que su ídolo es un mentiroso compulsivo. Por desgracia, el punto fuerte de toda secta es el férreo control de la voluntad de sus adeptos. La mayoría de ellos no ponen en duda el buen hacer de su orador. Más sabiendo que su héroe radiofónico no se arrepiente de nada y no piensa arredrarse en su ofensiva contra Gallardón.



Un alivio para sus fans! El Santo ha amenazado con recurso y ha esgrimido a la vetusta y degradada libertad de expresión cómo sustento de su protesta. Ha olvidado que la libertad tiene límites. Sobretodo si lo que se dice son aranas y patrañas. Pero a él le da igual! Bah es un hombre afortunado! Cobra y vive muy bien por defender una realidad distorsionada. Una visión tergiversada y emponzoñada que le sale rentable. Quizá por eso simule creer su propia mentira a pies juntillas. Por tanto el reputado periodista no pasaría de timador informativo, encantador de serpientes y engatusador de la ignorancia de parte del populacho español, esos nostálgicos del pasado. Ah dulces momentos de yugos y flechas!



Para el Santo, el vilipendio de lo cierto es un modus vivendi y su intención de socializar la mentira se ha convertido en la directriz que guía su existencia. Por desgracia se ha convertido en sacerdote de muchos, en alimentador de la esperanza de todos los que necesitan creer en la falacia. Se ha convertido en todo lo que Zola denunció. Una antítesis del periodismo, oficio en horas bajas.



No se debe permitir que este señor continúe su obra. Se debe silenciar su boca apestada, fuente de mentiras. Se debe recuperar el valor ético y moral de nuestra profesión. Se debe acabar con las estrellas que se permiten el lujo de situarse por encima de las reglas. Debemos releer a Zola. Debemos recuperar el espíritu del periodismo, la búsqueda de la verdad. Difícil tarea mientras sea tan barato y seguro mentir y difamar a las personas en nombre de la libertad de expresión.


jueves 12 de junio de 2008

LA ÉTICA DE LA VERDAD

El paradigma de la veracidad debe ser inquebrantable para el periodista. Zola mostró esta premisa, capital para la ética de la profesión, en su obra más conocida. Yo, Acuso se ha convertido en uno de esos clásicos imprescindibles cuyo mito todavía se perpetúa en el tiempo. ¡Una pugna contra la falacia! Una lid que enfrenta al individuo contra el Estado. Una defensa fervorosa de lo cierto. Yo, Acuso es todo esto y más. Una dura apelación a favor de los mártires, víctimas de los verdugos de la ética de la verdad
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En 1894, el capitán de artillería del ejército francés, Alfred Dreyfuss, fue declarado culpable de un delito de alta traición. Se le concedió el indulto en 1900. En esos seis años, Zola abogó por la inocencia del oficial acusado. Durante seis años, Zola denunció una calumnia que puso en tela de juicio los arquetipos de libertad, igualdad y fraternidad, cimientos de la Francia nacida de la revolución de 1789.

Un consejo de guerra declaró culpable a Dreyfuss amparándose en una carta supuestamente escrita por el acusado. El documento fue elaborado por otro. Lo sabían aquellos que, durante seis años, ayudaron a esconder la verdad. Los pocos que acusaron a los verdaderos culpables fueron negados por los muchos que, sabiendo, optaron por callar. Zola levantó su voz. ¿Su recompensa? Un exilio que no logró el silencio de la pluma y la palabra.

El pacto de veracidad es fundamental para el periodista. En el reposa su credibilidad. Entre el lector y el informador se establece un contrato por el que uno paga a cambio de la verdad. Eso es periodismo. En la actualidad el periodismo se ha transformado en mera ficción. Cualquiera es capaz de mentir si los intereses empresariales, amos de las herramientas del cuarto poder, así lo dictan. El clásico de Zola es un perfecto manual, un espejo en el que deberían mirarse muchos profesionales antes de salir de casa.

Zola abandera una denuncia feroz, a través de sus artículos publicados en Le Figaro y L’Aurore, contra un proceso judicial viciado. Yo Acuso es una sufrida odisea en pos de la justicia y de la verdad. Zola, armado de un lenguaje visceral y contundente y dotado de un estilo cuidado, ágil y directo, se convierte en un ideal del periodismo de opinión. De lo que fue y debería ser. Una importante lección para los falsos profetas, mercenarios de la verdad, que proliferan y alcanzan la gloria en nuestros medios de comunicación.